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  • Gamal Serhan Jaldin presento su Informe de Gestión de 2010-2011

    Agradeció la confianza depositada en él, y renovó su compromiso de fiscalizar y velar por los intereses de los socios y los trabajadores de COMTECO Ltda. Después de un año de asumir sus funciones como Director, Gamal Serhan Jaldin en un inusitado acto presento su informe de la gestión 2010-2011, explicando las funciones y composición del Consejo de Vigilancia, los logros de la gestión, la situación de ELFEC, S:A. después de la “nacionalización”, los cambios en el ámbito regulatorio, los desafíos pendientes y sus conclusiones en un informe de 6 páginas que dijo está a disposición de todos estantes y habitantes de Cochabamba a través de su página web www.gamalbolivia.com . Recalco que no pretendió, pretende o pretenderá usar a COMTECO como una plataforma política, por lo que este año ha realizado su labor de fiscalización al interior de la institución, pero que después de un año de gestión creía importante presentar un informe de las labores desarrolladas durante este periodo. Finalmente manifestó que durante este año ha podido constatar que nuestras inversiones han sido manejadas adecuadamente buscando la maximización del valor de los certificados de aportación. Informe de gestión 2010-2011 (Gamal Serhan Jaldin) http://static.slidesharecdn.com/swf/doc_player.swf?doc=informedegestin2010-2011gsj-111026083904-phpapp02&stripped_title=informe-de-gestin-20102011-gamal-serhan-jaldin&userName=gamalserhan View more documents from Gamal Serhan Jaldin.

  • Todos somos TIPNIS

    Desde la asunción de Evo Morales como Presidente de la República, se desarrolló una estrategia comunicacional que logro crear una confrontación discursiva entre el campo y la ciudad, entre lo indígena y lo mestizo, entre los pobres y los ricos, intentado realizar un ajuste de cuentas de los 500 años de dominación a los cuales habrían estado sujetos estos grupos vulnerables por parte de los “otros”. Y su justiciero había llegado a Palacio de Gobierno para quedarse 500 años. Lo cierto es que en Bolivia; como en muchos países de América Latina, existen muchas injusticias que no necesariamente están asociadas al lugar donde viven, al color de la piel o a la propiedad de los medios de producción, aunque para ser cabales muchas de ellas coinciden lamentablemente con estas características. Con los cantos de sirena, como el proceso de cambio, la Asamblea Constituyente, la Nueva Constitución y el Estado Plurinacional, le hicieron creer a un grueso segmento de la población que desaparecerían dichas injusticias. Lo evidente al día de hoy, es que el Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (hoy Movimiento al Socialismo) después de casi 6 años de gobierno, no ha resuelto ninguna de estas demandas. Es más; parafraseando a Filemón Escobar, pareciera que se hubiera hecho pis en ellas beneficiando y gobernando solo para los fieles del MAS. Los pueblos indígenas cansados del manoseo y constante menosprecio a sus demandas, el 15 de agosto iniciaron una marcha que la gran mayoría de los bolivianos nunca sospechamos que tuvieran tanta importancia histórica. Una marcha pacífica que decidió recorrer aproximadamente 600 km hasta la sede de gobierno y que pretendió ser abruptamente interrumpida el 25 de septiembre a través de una intervención policial ordenada desde Palacio de Gobierno, donde repetidamente se escucharon las notas de la canción ranchera de Pedro Fernandez “Yo no fui”. Después de 65 días, un niño muerto, un dirigente muerto, dos abortos y un niño recién nacido, la marcha llego a La Paz, devolviéndonos a los bolivianos el corazón. Ese corazón que se había partido producto del odio y rencor que sembraban en Palacio Quemado y que había convertido nuestra diversidad en rivalidad, que pretendía enfrentar nuestro pasado con nuestro futuro (como si uno no fuera consecuencia de otro), que sin querer había marcado una línea entre los bolivianos a partir de sus diferentes miradas del mundo. Decía mi amigo Homero Carvalho “un par de lágrimas mías corrieron por mi mejilla buscando los ríos del TIPNIS” al ver llegar a la marcha a la sede de gobierno y el apoteósico recibimiento que le brindo el pueblo boliviano que habita dicha ciudad. Todos derramamos lágrimas, lágrimas de admiración, de respeto, de agradecimiento, de tristeza y felicidad, finalmente lágrimas de reconciliación. El sacrificio de nuestros Pueblos Indígenas marcará por siempre un hito, no solo en la historia de Bolivia y en especial en nuestros corazones, sino en la nueva comprensión de la defensa del medio ambiente. No a través de avatares chutos, sino a través de la conciencia colectiva de todos los que tuvimos la oportunidad histórica de asistir a este momento especial. Cochabamba siempre se ha reclamado ser el corazón de Bolivia, pero yo estoy completamente seguro que todos los cochabambinos nos sentiremos orgulloso de cederle ese honor al Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Secure, porque además de tener la forma de ese corazón que late por todos nosotros, TODOS SOMOS TIPNIS.

  • Yo votaré NULO

    Este es el tipo de artículos que encaja perfectamente en la era de las redes sociales y en especial del microblogging, porque sin necesidad de largas explicaciones el título dice con precisión mi posición respecto a las elecciones #Judiciales2011 (usando el hashtag para estar a tono). Pero me aprovechare de su paciencia para explicarles el porqué de mi decisión. No creo que los problemas de la justicia en Bolivia se resuelvan al democratizar la justicia. Si usted amable lector tuviera que intervenirse quirúrgicamente, no creo que pusiera en riesgo su vida eligiendo el médico que lo va operar a través del voto popular. Lo mismo sucede con la administración de justicia, no necesitamos a los más populares, necesitamos a los más capaces y los más probos. Aquellas mujeres y hombres que tenga probada capacidad técnica-jurídica que nos garanticen una equidistancia del poder político que no subordine sus decisiones a su presión. A pesar de lo expresado en el párrafo anterior, la actual Constitución establece este mecanismo como sistema de elección de las máximas autoridades del órgano judicial. El Colegio de Abogados de Cochabamba y el Colegio Nacional de Abogados de Bolivia, impulsó “una propuesta técnicamente elaborada para que la selección de los candidatos tenga su base en una comprobación pública y objetiva de la idoneidad y probidad de los postulantes; ello esperanzado en que se seleccione a los profesionales especialistas más destacados, probos, y con amplia experiencia, para que ejerzan sus funciones con independencia e imparcialidad” (Jose Antonio Rivera). Pero dicha propuesta no fue siquiera considerada por la Asamblea Legislativa Plurinacional encargada de elaborar un Reglamento para la Selección de dichas autoridades. La Asamblea Legislativa Plurinacional se ha convertido en el mecanismo para el monopolio legal de Evo Morales. Ahora quiere tener a sus abogados en el órgano judicial para que cuando algún jurista le diga “Evo te estás equivocando jurídicamente, eso que estás haciendo es ilegal”, bueno le meta por más que sea ilegal. Después les dirá sus abogados: “si es ilegal, legalicen ustedes, para qué han estudiado”. Lo cierto es que el proceso de selección de los postulantes a altas autoridades del órgano judicial se ha realizado infringiendo la Constitución y violando los derechos humanos, sin tomar en cuenta su capacidad profesional, su experiencia, sus conocimientos técnicos y su probidad. Primo simplemente la afinidad política e ideológica con el proceso de cambio. Seguiremos con la justicia al servicio del poder político de turno, confirmando una vez más la paradoja gatopardista “es necesario que todo cambie para que nada cambie”. Imagínense que harán las autoridades “elegidas” a través de un proceso que violo la propia Constitución, como actuaran si fueron capaces de presentarse a este proceso demostrando una total falta de ética y moral profesional. Lo grave es que los Tribunales Departamentales de Justicia y los jueces serán designados en un futuro por estas autoridades chutas. Y el respeto a nuestros derechos constitucionales, será simplemente un enunciado más en la Nueva Constitución que solo ha servido para instrumentalizar la toma abusiva del poder disfrazada de democracia y voluntad popular. Por eso, este domingo 16 de octubre de 2011 yo votaré NULO, porque tengo derecho a pensar diferente y tú ?

  • Oh Cochabamba querida

    A parte de festejar los 201 años del inicio de la gesta libertaria cochabambina, los cochabambinos no tenemos ninguna otra razón para alegrarnos, porque como el cangrejo; a la par del país, vamos para atrás. Sigo recordando el spot de campaña del Movimiento al Socialismo donde el Presidente Morales nos decía al pie del Cristo de la Concordia que había elegido a Edmundo Novillo y Edwin Castellanos; el uno a su derecha y el otro a su izquierda, para ser los hombres que iban a conducir los destinos de la Gobernación y de la Alcaldía de Cochabamba. Sus deseos se cumplieron y ahora los tenemos al mando de dos de las instituciones más importantes del departamento. Y lo real es que ambas autoridades han brillado por su ineficiencia e incapacidad total. A casi un año y medio, los resultados son desastrosos. El primero, no tiene recursos para realizar obras en el departamento, pues la Gobernación depende de los recursos provenientes de la explotación de los hidrocarburos, producción en franca declinación y sin que YPFB haya iniciado ningún proyecto de exploración en el departamento. Los pocos recursos que tiene, primero están comprometidos para pagar la Y de integración, el Proyecto Múltiple Misicuni y la tan cuestionada Carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos; todos proyectos nacionales. Además, el año pasado fuimos la penúltima gobernación en ejecución presupuestaria, y el próximo año nos reducirán el presupuesto de inversión de 160 a 93 millones de bolivianos para todo el departamento. El segundo, a diferencia del primero tiene recursos en abundancia; más de 1,000 millones de bolivianos, pero su ineficiencia es tal que no ha logrado al primer semestre ejecutar ni el 7% de su presupuesto aprobado, siendo que además ya tiene el control total del Concejo Municipal con la ayudita de un par de concejiles que se supone eran de oposición. Por si esto fuera poco, el Presidente nos vino a contar el cuento que Cochabamba será el único departamento privilegiado por contar con dos aeropuertos internacionales con la ampliación del aeropuerto de Chimore. Y a quien carajos le beneficia ese aeropuerto? Ustedes ya saben la respuesta. Eso sí, se destina 77 millones de bolivianos para construir un coliseo deportivo en Quillacollo, cuando dicho municipio no tienen ni siquiera sistema de agua potable, alcantarillado o peor aún un hospital de tercer nivel. La razón, hay elecciones de alcalde en diciembre y hay que ganar sí o sí. Lo cierto es que Cochabamba va descendiendo en su importancia nacional. Nuestro crecimiento económico es menor que el promedio del país, aportamos cada vez menos al PIB nacional, el PIB per cápita es menor que la media nacional, nuestro sector agropecuario ha pasado a ser el cuarto del país, y nuestras exportaciones han caído tanto en valor y volumen bajando al sexto lugar como departamento. No solo descendimos en lo económico, sino también tuvimos que sufrir el descenso de equipo aviador; para alegría de algunos frustrados, dejando a un solo equipo cochabambino en la liga del futbol profesional. Y encima, como festejo de sus 86 años de existencia, se está rematando los últimos bienes de la otrora línea bandera boliviana Lloyd Aéreo Boliviano, ante la mirada cómplice de autoridades nacionales, departamentales y municipales. Por si faltaba algo, como prueba de su falta de imaginación y la absoluta intrascendencia del órgano legislativo plurinacional, el senado decidió darnos el regalo de nombrar a Cochabamba la capital gastronómica de Bolivia, capital del parapente y de llapita nombrar al Cristo patrimonio cultural. Oh !!! Cochabamba querida.

  • Tierra y territorio, dos visiones un camino

    Posiblemente para muchos de ustedes –como para mí antes de la Asamblea Constituyente- estas dos palabras tienen casi un mismo significado o las usamos comúnmente como sinónimos. Sin embargo cada una encierra una visión del mundo y su relación con él. Ambas se pueden usar para definir un mismo espacio físico geográfico, por eso es que este artículo tiene apellido “dos visiones un camino”. El concepto de tierra está asociado al uso y aprovechamiento de este espacio físico geográfico, mientras que el concepto de territorio está asociado a la pertenencia a ese espacio y su codependencia existencial. Parece casual que justo la intención de construir una carretera que pase por un Territorio Indígena y Parque Nacional (TIPNIS) justamente esté planteando esta dicotomía entre estas dos visiones sobre este mismo espacio. Detrás de la construcción del proyecto carretero Villa Tunari – San Ignacio de Moxos se esconden entre otros intereses: a) la ampliación de la frontera agrícola b) el “desarrollo” y la integración c) la explotación de los bosques d) el acceso de productos del norte brasilero al pacifico e) la expansión de los cultivos de coca. La Reforma Agraria del año 1953 tuvo como sujeto “Tierras al Indio y Minas al Estado, persiguiendo la modernización del Estado a través de la distribución de tierras a los campesinos otorgándoles los títulos de propiedad privada. Distribución que con el tiempo origino aceleradamente el fraccionamiento de las tierras hasta alcanzar niveles de surco fundio. Esta política estuvo orientada principalmente a las tierras en los valles y los altiplanos, mientras las tierras bajas del oriente los pueblos indígenas y amazónicos estaban excluidos totalmente de éste “beneficio”. Por eso los pueblos indígenas de tierras bajas del oriente, chaco y amazonia del país, cada vez más desplazados de su hábitat por las constantes explotaciones de recursos no renovables y sin tierra productiva, se organizan en la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB) y dan inicio a la primera marcha por el territorio y la dignidad en el año 1990, logrando el reconocimiento del Parque Nacional Isiboro-Secure como Territorio Indígena. Seis años transcurrirían hasta la promulgación de la ley INRA en 1996, que se propuso revisar técnica y jurídicamente todos los derechos propietarios para otorgar certificados y títulos de propiedad sobre todas las tierras agrarias del país. Ley que no pudo ser aplicada sino hasta la aprobación de su reglamento el año 2000. A la fecha se ha titulado 20.7 millones de hectáreas (20% del territorio nacional) a través de 190 títulos a favor de los pueblos indígenas que representan solo el 4% de la población nacional. La mentalidad colonial –no en vano se llama a estos grupos colonizadores- de los migrantes del occidente a tierras bajas, asociado a una lógica liberal de economías de escala para la producción agrícola, han generado tensiones irresueltas sobre los territorios indígenas hoy consagrados en la Constitución Política del Estado. Los derechos colectivos parece no ser la solución a estas tensiones, porque primero la responsabilidad es de todos y es de nadie, y segundo a título de todos algunos toman decisiones ya sean están consensuadas o impuestas, consultadas o no. El desafío es encontrar UN camino que integre estas dos visiones, respetando las aspiraciones de progreso con el respeto a las tradiciones de los pueblos indígenas y el cuidado del medio ambiente. La diversidad de Bolivia no solo cultural, sino territorial requiere políticas públicas diferenciadas que a mi entender no encuentran otro camino que la consolidación de un Estado Autonómico.

  • Evo y Goni, la misma porquería

    Quienes criticamos la forma de gobernar de Gonzalo Sanchez de Lozada, criticábamos la política prebendal, corrupta, fraudulenta, oportunista e impune que caracterizo al viejo sistema de partidos políticos y creíamos que esa manera de hacer política se había acabado en octubre de 2003. Lo cierto es que formalmente, después del me quedo y me voy, con las elecciones y sus resultados de diciembre de 2005, la mayoría de la gente pensó que se inauguraba un nuevo periodo en la política boliviana. Pero más rápido de lo que imaginamos, las mismas prácticas se reprodujeron en un gobierno que cautivo a un gran segmento de la población boliviana, pero terminaron siendo los más impostores. Por lo menos, los primeros no se jactaban de ser un gobierno del cambio y no usaban como bandera a los segmentos más vulnerables de nuestra población y las reivindicaciones legitimas de soberanía. Fue muy difícil durante mucho tiempo, que la gente nos escuchara a los opositores sobre nuestras dudas, nuestros reclamos, nuestras denuncias, nuestras críticas que hacíamos al gobierno del Movimiento al Socialismo. Durante las marchas de protesta contra el gasolinazo; que revelo la profunda crisis fiscal; a pesar de que el Vicepresidente nos prometió darnos cátedra en economía, y nuestra absoluta dependencia de los hidrocarburos, se comenzó a escuchar un estribillo que hace honor al presente artículo. La gente se sintió traicionada por el gobierno del cambio, porque en el fondo se dieron cuenta que nada había cambiado. La represión, los gases y los chorros de agua de la policía en los tiempos neoliberales de Goni eran igual a la de los tiempos de cambio de Evo. Y cuando fue la Central Obrera Boliviana la que tuvo que tomar las calles para reclamar por un salario justo, las acusaciones de contrarevolucionarios vinieron y se usó el mismo discurso desde palacio de gobierno. Y ahora que son los pueblos indígenas los que marchas por las mismas reivindicaciones que hace veintiún años; territorio y dignidad, se utiliza la misma soberbia, discriminación y descalificación a estos movimientos sociales que antes. Pero faltaba el cherry sobre la torta. Ahora la remozada empresa estatal hidrocarburifera Yacimientos Petroliferos Fiscales Bolivianos a través del presidente de la subsidiaria YPFB Transporte, Cristhian Inchauste, propone poner en consulta pública (nuevo referéndum) al pueblo la propuesta de exportar gas a Chile. Y yo me pregunto, a días de conocerse el fallo contra los autores intelectuales y materiales de la matanza de la Guerra del Gas, ¿para qué hubo muertos en octubre del 2003? ¿para qué “nacionalizamos” los hidrocarburos? ¿cuándo comenzara la industrialización de nuestros recursos naturales? y la verdad es que no tengo respuestas. Lo único cierto es que no hemos aprovechado las mejores circunstancias históricas económicas producto de la demanda china por materias primas, que han hecho que los precios internacionales tanto de los hidrocarburos, como de minerales lleguen a niveles extraordinarios, para dejar de ser un país monoproductor y extractivista, dependiente de sus recursos naturales y de la formas primitivas como las aprovechamos. En vez de ser el principal proveedor de nuestros vecinos de una variedad de productos bolivianos con valor agregado, el único producto industrializado que les vendemos es cocaína. Lamentablemente se jugó con la inocencia de la gente, con la esperanza de un cambio y con el hambre del pueblo. Esto termino siendo como lo anticipamos, la misma porquería.

  • La instrumentalización política de los pueblos indígenas

    En 1990, los pueblos indígenas de tierras bajas inician una marcha por el territorio y la dignidad logrando arrancarle al gobierno de Jaime Paz Zamora cuatro decretos que restituían legalmente los territorios indígenas, entre los que estaban el DS 22610 que reconoce al Parque Isiboro-Secure como territorio indígena de los pueblos Mojeño, Yuracaré y Chimán (TIPNIS). Hoy la marcha de defensa del mismo TIPNIS, está encabezada por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), organización que representa a los 34 pueblos indígenas de los 36 reconocidos en la Constitución bajo la falsa categoría de naciones y pueblos indígena originario campesinos. Dicha categoría fue impulsada por el Movimiento al Socialismo, pretendiendo aglutinar a los pueblos indígenas, a las “naciones” originarias y las comunidades campesinas, en una sola categoría para engrosar su base política social e instrumentalizar su uso a través del Estado Plurinacional. Lo cierto es que los pueblos indígenas poco o nada tienen en común con las “naciones” originarias o con las comunidades campesinas. Si visión del mundo es diferente, y eso solo refuerza la riqueza de nuestra diversidad social, territorial y cultural de nuestro país. Pero para reconocer esta diversidad, se requiere un profundo nivel de tolerancia con el que piensa diferente. Tolerancia que no ha sido precisamente una característica del actual gobierno. Lo irónico es que en un gobierno que no creyó, no cree y no creerá nunca en la división vertical del poder; en el Estado Autonómico, es en el único lugar en que los pueblos indígenas han avanzado en términos de representación política. En estos niveles subnacionales (gobiernos departamentales y municipales) se les reconoce espacios de representación asociados a su autoindentificación étnica sin tomar en cuenta su proporcionalidad poblacional, que demás está decir es casi insignificante, respetando sus usos y costumbres para elegir a sus propias autoridades. Un día los pueblos indígenas eran la reserva moral de la humanidad, ahora simplemente son traficantes de tierras y de madera, financiados por el imperialismo gringo, incapaces de comprender las vías desarrollo y el progreso, y a cuyas mujeres hay que enamorar para que accedan a la construcción de la carretera, mostrando un profundo desprecio por aspiraciones y reivindicaciones. Ayer fueron los obreros que en busca de una justa reivindicación salarial, fueron acusados de contrarrevolucionarios trotskistas. Ahora les toco a los pueblos indígenas que un día fueron la base fundamental del proceso de cambio y del famoso Estado Plurinacional, que ahora se convierten un obstáculo para los intereses de los cocaleros, verdadera base del Presidente Morales. El dirigente cocalero, logro proyectarse a nivel nacional e internacional camuflándose en su traje de indígena y de avatar chuto, adoptando el discurso reivindicativo de la opresión colonial sobre los pueblos indígenas o los originarios –no se quien en américa se puede decir originario- o finalmente sobre las comunidades campesinas. Hoy veinte un años después, más de 1,000 hombres, mujeres, niños y niñas de los pueblos indígenas están protagonizando una sacrificada marcha por las mismas reivindicaciones del pasado. ¿Sera que es necesario cambiar todo para que nada cambie?

  • El avatar chuto de Evo Morales

    Para los que no vieron la película, avatar es el cuerpo artificial creado genéticamente de un na’vi (pueblo indígena originario humanoide de piel azul y con algunos rasgos felinos de Pandora, un luna del planeta Polifermo), que es usado por un humano para camuflarse entre los nativos. A diferencia de nuestro sujeto del artículo, en la película el protagonista termina enamorado de las costumbres del clan Omaticaya, a tal punto que termina defendiéndolos de su propia raza. El mundo –en especial el viejo mundo- fue capturado rápidamente por el indígena que había logrado ser Presidente, en especial por el ch´aki intelectual de la conquista bárbara de hace 500 años. Hábilmente Evo Morales, en el ámbito internacional adopto el discurso “verde” de protección al “Árbol Madre” siendo el dirigente principal de los productores de la hoja de coca, arbusto que es un depredador del suelo donde éste es plantado. En diciembre del 2010, Bolivia se opuso a los acuerdos aprobados por 193 países quedando completamente aislada en la COP16 realizada Cancún. En lo interno planteo la transformación del Estado Nacional en el Estado Plurinacional, utilizando como base fundamental de su discurso a “la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre los territorios” (artículo 2 de la Nueva Constitución Política del Estado). En abril del 2010, durante la “Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra” realizada en Cochabamba el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ) instalaron la mesa 18 ante la negativa del gobierno de debatir los problemas internos ambientales, marcando el primer distanciamiento con los pueblos indígenas y la agenda verde. En julio del 2010, la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) inicio una marcha por el avasallamiento de sus tierras en el Oriente (principalmente por colonizadores de tierras altas que siembran cocales) y la falta de reconocimiento de sus territorios, además de la redistribución de escaños en la Asamblea Legislativa Plurinacional. El 29 de septiembre de 2010, el presidente Morales hizo divulgar a su oficina de prensa un documento titulado “Carta a los pueblos indígenas del mundo”, donde afirmaba que “Cada día desaparece en el mundo una extensión de bosques y selva equivalente a 36.000 canchas de fútbol. Cada año se pierden 13 millones de hectáreas de bosques y selva. A este ritmo, los bosques desaparecerán antes de fines de siglo”. El 30 de junio de este año, Morales advirtió “Tenemos los recursos económicos pero aparecen algunos supuesto defensores del medio ambiente mediante ONG´s que usan a nuestros hermanos para que no se construya este camino. Quieran o no quieran vamos construir este camino y lo vamos a entregar en esta gestión” en referencia a la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos a pesar de la oposición de los habitantes del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). El presidente ya había inaugurado el 4 de junio la construcción de la carretera de 306 kilómetros de longitud. Esto es una demostración que el Presidente está violando la Constitución Política del Estado en los artículos 11 parágrafo II numeral 1, 30 parágrafo II numeral 15, 304 parágrafo I numeral 21 y 403 parágrafo I que consagra la consulta previa. Nuevamente comprobamos que el slogan “gobernar obedeciendo al pueblo” es eso, un slogan de campaña mediática. ¿Dónde quedo el avatar de Evo Morales?, o será que este siempre fue un camuflaje chuto que se está despintando poco a poco.

  • Legalidad y legitimidad

    Una de las banderas de lucha del Movimiento al Socialismo fue la despolitización de la justicia, cuando esta organización política antisistémica reclamaba –como la mayoría de los bolivianos- el cuoteo partidario de la administración de justicia. Que fácil había sido transitar de una acera a otra, lo único que se requiere es estar en el poder para confirmar la frase célebre cambiar todo para que nada cambie. Ahora que tienen el control total del órgano legislativo ya no requieren ser parte del cuoteo para hacerse del control de todos los órganos del poder público. En algunas circunstancias hacen gala de su poder “metiéndole no más” por decreto, como ya ha sucedido con el nombramiento de las actuales autoridades “liquidadoras” del Poder Judicial y el copamiento casi absoluto del Ministerio Público. Es cierto que la percepción de la gente en general, es que era necesario realizar profundos cambios en la administración de justicia boliviana. Pero no es menos cierto que mucho de lo que se dice o decimos, en la mayoría de los casos lo hacemos de memoria y sin tener un conocimiento real de los problemas del órgano judicial. En una brillante exposición el ex Presidente de la Corte Suprema y ex Presidente de la República; Dr. Eduardo Rodriguez Veltzé, nos explicaba –con conocimiento de causa- que lamentablemente “el debate público parece concentrarse únicamente en la elección de los titulares de los Tribunales” olvidándonos del resto del sistema judicial, de su diseño y su correspondencia con un Estado Plurinacional, descentralizado con autonomías y con el principio del pluralismo jurídico. No es posible pensar en administrar justicia con aproximadamente 1,000 jueces para todo el país (10 jueces x cada 100,000 habitantes), mientras el Consejo de la Judicatura cuenta con 1,000 funcionarios administrativos, y su asignación presupuestaria depende de la voluntad política del órgano legislativo, y no de la necesidades institucional de un órgano de poder independiente y “autónomo”. Las nuevas autoridades del órgano judicial tendrán la responsabilidad de administrar justicia a partir de la nuevas leyes “estructurales” que han venido siendo aprobadas por el partido de gobierno como una maratón legislativa, ahorrándose el debate técnico, político y social, haciendo uso y abuso de la legitimidad electoral. Yo particularmente no creo que democratizar la justicia sea la solución a un problema que requiere de alta especialización –meritocracia por ende- y personas de una trayectoria intachable –probidad- quienes tendrán que definir en última instancia que es justo y que no. No estoy dispuesto a que los más votados; es decir, los más populares sean los responsables de administrar justicia. Mientras no construyamos institucionalidad y la soluciones no se construyan de abajo hacia arriba; es decir, escuchando a los que día a día viven el problema, continuará la justicia al servicio del poder político. El reto de quienes no estamos de acuerdo con el proceso electoral de octubre; por diferentes razones, es que este proceso carezca de legitimidad democrática. Y solo se obtiene eso, si los resultados finales demuestran que la mayoría de la gente no fue a votar, anulo su voto o voto en blanco. Esto nos permitirá como sociedad poder expresar nuestro rechazo a las acciones de las autoridades que gozaran de legalidad pero no de legitimidad. Será su mismo discurso de la legitimidad del pueblo, la única fuerza que pueda luchar contra el monopolio legal de Evo Morales y sus sistémicos seguidores, y que ajuste cuentas.

  • Vivir bien o vivir mejor, es la cuestión

    La verdadera discusión política de fondo –posiblemente la única- que nos ha planteado el Movimiento al Socialismo con la aprobación de la nueva Constitución es: vivir bien o vivir mejor; emulando a la famosa frase que inmortalizaría Shakespeare en su atormentado personaje Hamlet. Y es posible que esta discusión esconda en el fondo, las diferentes concepciones sobre el objetivo de la toma del poder de la nación o del Estado. La administración del poder en la nación, busca preservar los usos y costumbres para garantizar la sobrevivencia de la identidad cultural independientemente de su localización geográfica de los que se dicen pertenecer a una nación. La administración del poder en el Estado, busca mejorar la calidad de vida de sus estantes y habitantes dentro de un territorio determinado, independientemente de sus diferentes nacionalidades. De ahí que no es casual que los responsables de la preservación de las identidades nacionales –normalmente expresadas en sus culturas- sean proclamados líderes espirituales de estos pueblos. E ahí principal la razón por la cual Evo Morales fue nombrado líder espiritual de los pueblos indígenas americanos, porque en él, vieron la posibilidad de la protección y preservación de los diferentes usos y costumbres. Pero el conflicto nación vs. Estado, es parte de un problema boliviano irresuelto desde el nacimiento de la República de Bolivia en el año 1825. Para resolver este conflicto, se requiere no solo un nuevo diseño institucional –que se intentó reflejar en la Nueva Constitución- sino también calzar la estructura de los diferentes órganos del poder público con su territorialidad. Un buen ejemplo de este problema resuelto es Raqaypampa, que siendo un distrito municipal indígena ha sido el único espacio territorial que ha avanzado en la autonomía indígena a través de la construcción de sus Estatutos. Solo una vez resuelto los conflictos espaciales y de apropiación del territorio, es posible que los objetivos de la nación (preservar los usos y costumbres) y los objetivos del Estado (mejorar la calidad de vida de sus habitantes) puedan coexistir. Pero el vivir bien o el vivir mejor, requieren también resolver otro problema subyacente que tiene que ver con la relación económica con los detentores del poder. El vivir bien parte de la lógica paternalista donde lo que prima es una relación rentista con los que detentan el poder, en cambio el vivir mejor supone una lógica de autogestión que solo espera seguridad del Estado para poder desarrollar sus actividades, sin esperar otra cosa que justicia. Por lo tanto tiene también una dimensión política diferente. Es decir, el vivir bien asume una lógica de subordinación centralista, en cambio el vivir mejor requiere niveles de autonomía que le permitan participar en la toma de decisiones de sus autoridades y el manejo de sus recursos a partir de sus propias necesidades y potencialidades. Nada más gráfico que la reacción de la gente; ante el gasolinazo, respecto a esta cuestión de fondo. La gente no quiere “vivir bien”, la gente quiere “vivir mejor”. Lo que actualmente tiene no es ni será nunca suficiente, porque intrínsecamente los hombres queremos siempre cosas mejores y hacer mejor las cosas. Ese siempre es y será el desafío de cualquier Estado ¿cómo puede asegurar a sus estantes y habitantes mejorar su calidad de vida? incorporando o no –parcial o totalmente- su apego a sus tradiciones y costumbres. Para esto se requiere entender y respetar a la Bolivia diversa cultural, étnica, lingüística y territorialmente, que requiere un modelo de Estado complejo con arreglos institucionales diferenciados sectorial y territorialmente. Esa es la cuestión.

  • Ser pobre es muy caro

    Posiblemente uno de los dramas más dolorosos de nuestros tiempos es que a pesar de la modernidad todavía exista gente que no cuenta con los recursos suficientes para atender sus necesidades básicas. Esta cruda realidad lacerante en el planeta, es todavía peor en los países –llamados- en vías de desarrollo o tercermundistas como el nuestro, donde se calcula que la población que vive con menos de un dólar al día es aproximadamente el 60%. Ayer, la Fundación Ethos presentó el índice de pobreza de ocho países de América Latina, donde Bolivia, Ecuador y Venezuela ocupan los primeros lugares entre los que fueron analizados en los últimos tres años. El agua para los pobres cuesta entre tres a cinco veces más el agua potable en zonas con acceso directo a los servicios básicos. El acceso a los servicios de alcantarillado sanitario es poco más que un sueño, que atenta diariamente contra su salud. Las vías no son pavimentadas, con mayor polvo y por lo tanto susceptible a más contaminación y mayores focos de infección y enfermedades. Y en época de lluvias, el acceso es casi imposible por la cantidad de aguas anegadas. La diferencia entre los establecimientos educativos fiscales, las de convenio y las particulares, es muy notorio, fundamentalmente en los primeros grados donde la falta de una adecuada nutrición conspira con el aprovechamiento de los estudiantes. No hay centros de salud, y los que hay no tienen médicos, y los que tienen médicos no tienen insumos o materiales. En algunos casos no existe electricidad, peor aún servicios de internet o banda ancha, incrementando la brecha y el analfabetismo digital. La vivienda está en áreas peri-urbanas, posiblemente con problemas de derecho propietario que le impiden gozar de los beneficios otorgados por instituciones que podrían ayudarlo a producir más capital. El saneamiento legal de estas propiedades requiere solo de voluntad política y de legislación que facilite este proceso. Al no contar con garantías “reales” los costos financieros son muchos más altos de cualquier microempresario, siendo presa fácil de los usureros y es probable que se termine –literalmente- comiendo su capital al cabo de un tiempo. La escaza calificación de la mano de obra, se transforma en una falta de oportunidades para crear emprendimientos exitosos o de articulación con mercados nacionales e internacionales, con niveles muy bajos de productividad y por ende poco competitivos. Según datos del último Informe Nacional de Desarrollo Humano en Bolivia, el ingreso laboral promedio en el sector informal es la mitad de la remuneración promedio en el sector formal, el ingreso laboral de los jóvenes que superan la primaria es el doble de ingresos de aquellos que no superan este nivel y la condición de ser mujer, vivir en el área rural, ser indígena y pertenecer al 20% más pobre reduce cuatro veces la escolaridad promedio. Ser pobre es muy caro en lo individual, en lo familiar, en lo colectivo y finalmente como Estado. Se tiene que desarrollar políticas destinadas a romper el círculo vicioso que quien menos tiene, menos oportunidades tiene de aspirar a un futuro mejor. De otra manera el costo social, económico y político se convertirá siempre en un obstáculo constante para tener una sociedad incluyente, justa, equitativa, productiva y competitiva, donde la prosperidad no este asociada a condiciones de raza, edad, sexo, religión o filiación política. Las políticas asistenciales son importantes por un tiempo, pero no son suficientes para romper con este círculo vicioso, por lo que se requieren políticas más agresivas que hagan que estos recursos no sean gastos y se conviertan en inversión en nuestros recursos humanos.

  • Cambiar todo para que nada cambie

    Así podríamos definir de manera contundente al tan mentado proceso de cambio que pregonó el Movimiento al Socialismo, el Movimiento Sin Miedo y su Movimientos Sociales, y que los llevo a la toma del poder político nacional. ¿Cuál es la diferencia entre las elites tradicionales que gobernaron el país y este proceso de cambio? Después de la recuperación de la democracia y el fracaso de la izquierda popular, se hicieron del poder elites que usaron el poder político para beneficio de unos cuantos, con débiles respuestas a la pobreza y a las desigualdades sociales, económicas y políticas, olvidando el verdadero sentido de la política. Durante estos gobiernos, dos o tres personas decidían quienes eras parlamentarios, a través de ellos decidían quienes administraban la justicia y también designaban autoridades de la Corte Nacional Electoral, el Ministerio Público, designaban a los Prefectos y a los candidatos a Alcaldes y Concejales, y obviamente ellos eran los candidatos presidenciales. La política se convirtió en una mala palabra y el quehacer político poco a poco se fue desplazando hacia las calles, reclamando un cambio de actores, pero también de conducta. Hoy el poder está concentrado también en pocas manos, y el discurso de gobernar obedeciendo al pueblo o mejor aún el gobierno de los movimientos sociales, no ha dejado de ser un slogan que nunca se ha dado en la realidad. Ahora ya no son dos o tres, es uno… si uno que decide todo, cual rey o emperador. Y es más no solo los designa, sino que además acusa, juzga y sentencia a cuanto ose cuestionar este poder. Las cuotas de poder ahora se distribuyen entre dirigentes de movimiento sociales o sindicatos afines al gobierno, replicando las prácticas de nepotismo, corrupción, ineficiencia, impunidad, abuso del poder y menosprecio a las minorías electorales. La toma del poder se ha convertido en el fin, en vez de ser el medio de transformación de la realidad del país y sus ciudadanos. El hambre de justicia, el hambre de libertad, el hambre de igualdad, el hambre de soberanía, el hambre sobre todo hambre no ha sido satisfecha en lo más mínimo replicando las prácticas que llevaron al colapso al sistema político coptado por las elites tradicionales. Y entonces, ¿en qué quedo el proceso de cambio? Como dirían vulgarmente en mi tierra, resulto siendo la misma chola con otra pollera. No es extraño ver manifiestos de gente ligada al gobierno que reclaman la recuperación del proceso de cambio para curar su ch´aki intelectual, y así deslindar su responsabilidad en los resultados desastrosos de esta gestión de gobierno. O escuchar a analistas políticos hablando de la fallida hegemonía del partido de gobierno y su divorcio con la realidad del país. Con el Movimiento al Socialismo y sus aliados estaremos cerrando un capítulo negro de nuestra historia, cuyo sistema político prebendal, caudillista y por ende centralista fracaso en la construcción de un Estado fuerte capaz de asumir la responsabilidad de construir una sociedad incluyente y justa. Lo cierto es que nada ha cambiado… por lo que habrá que construir un nuevo paradigma de país, con una agenda sobre la lucha contra la pobreza y la desigualdad, el desarrollo económico sostenible, la construcción de una institucionalidad estatal descentralizada al servicio de la ciudadanía, eficiente en la satisfacción de sus necesidad básicas, con liderazgos con responsabilidad social y capacidad de gestión, y con su mirada puesta en el futuro.

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