Un recorrido por la cara oculta de la popularidad digital revela cómo las granjas de bots fabrican tendencias, influyen en percepciones y distorsionan conversaciones reales. A través del paralelismo con la minería de Bitcoin, el texto expone cómo la automatización convierte la atención en un recurso manipulable y por qué la respuesta debe ser cultural: aprender a cuestionar lo que parece masivo.