La ciberseguridad evoluciona: ya no basta con proteger sistemas, ahora debemos proteger emociones. Deepfakes, estafas hiperpersonalizadas y contenido generado por IA saturan el entorno digital. Verificar, dudar y actuar con conciencia se vuelve esencial. En 2026, la seguridad ciudadana es la nueva primera línea de defensa.