Resultados de la búsqueda
Se encontraron 328 resultados sin ingresar un término de búsqueda
- Descuentos irán al psiquiátrico
Después de siete meses de su funcionamiento, la Asamblea recién definió ayer su reglamentación relativa a permisos oficiales, licencias, faltas, atrasos y abandonos de sus miembros. Los recursos de sanciones se destinarán al instituto psiquiátrico. A partir de ahora rige el marco punitivo del trabajo de los asambleístas cuya falta de reglamentación permitió hasta la fecha un libre albedrío. Ese fue el único tema resuelto en la plenaria de ayer aunque habían otros temas en agenda como el planteamiento de la modificación del artículo 50 y 51, referido a los horarios de trabajo. El Movimiento Al Socialismo plantea que se amplíe el horario de sesiones de 6 a 10 horas de trabajo diario y que no sólo se consideren como días hábiles de lunes a viernes, sino hasta el sábado. Sin embargo, está en mesa otra propuesta que estipula que el trabajo de los asambleístas debería incluirse en sábados, domingos y feriados en función a las necesidades y bajo conocimiento de la directiva. Este asunto se difirió hasta después de carnavales. Otro de los puntos que debía tratarse ayer era la definición del cronograma de actividades de la Asamblea. Este tema, junto a la declaración de semana regional, recién se tocará en la plenaria de hoy viernes. En la sesión de ayer parecía primar el apuro del festejo de comadres por lo cual se aceleró la sesión y se dejaron asuntos pendientes. El hecho incluso motivó la molestia del jefe de bancada masista, Román Loayza. Al parecer se tomó muy a pecho la idea de acelerar el trabajo de comisiones y criticó a la Directiva por convocar a sesiones sin muchos logros, para él este tipo de sesiones “sólo hacen perder el tiempo” a las comisiones. El planteamiento de la Directiva fue homologado como una resolución de plenaria para reglamentar y garantizar la disciplina de los asambleístas. A los atrasados se les descontará un 10 ciento del haber diario; a los que abandonen las reuniones, el 50 por ciento. Se reconocen los permisos oficiales y las licencias en caso de matrimonio, fallecimiento de familiares, baja médica, causa de fuerzas mayor o fortuitas y licencias justificadas. Debate por retenciones Pero el tema que mayor debate generó en la corta sesión de ayer, fue el destino que tendrán esos recursos provenientes de las sanciones y que serán retenidos por planilla desde la Oficialía Mayor Administrativa. La propuesta mayoritaria defendida por los chuquisaqueños y varias otras fuerzas apuntó a que tales recursos se destinen al instituto psiquiátrico Gregorio Pacheco, sólo hubo una posición disidente surgida desde el MAS, que se brinde un servicio social a las asambleístas madres. Como la directiva tenía siete solicitudes de tales fondos había resuelto preliminarmente dejar abierto el tema, pero los criterios de respaldo al psiquiátrico que funciona en Sucre fueron mayoritarias. Se resolvió aprobar una nueva resolución que defina tal planteamiento. Al final de la sesión, el subjefe de bancada del MAS, Gregorio Mamani; el asambleísta Gamal Serhan; el pleno de la bancada chuquisaqueña, entre otros asambleístas expresaron su pleno apoyo a dicha determinación. Hoy será la prueba de fuego del nuevo reglamento de sanciones. La sesión está convocada para las 09:00, hora que un importante número de asambleístas ya estará en el aeropuerto rumbo a sus regiones.
- AHORA LA ASAMBLEA TIENE EL RETO DE RECUPERAR LA CREDIBILIDAD CIUDADANA
Constituyente logra, en consenso, reformar su sistema de votación El nuevo artículo respeta la mayoría absoluta del MAS, pero lo obliga a consensuar para aprobar el nuevo texto constitucional por dos tercios Sucre/Grupo Líder Una solución salomónica llegó a la Asamblea Constituyente. Un nuevo artículo, que no dejó plenamente de acuerdo a ninguna de las fuerzas, posibilitó proseguir con la discusión. Ayer se aprobó el nuevo sistema de votación y se consiguió cambiar el artículo 70 con el 81% de los votos de los presentes. Como en todas las sesiones de la Constituyente, el ambiente comenzó tenso, con los aliados del Movimiento Al Socialismo pidiendo comprobación nominal del voto emitido el martes pasado y con la oposición refutando legalmente la solicitud. En la plenaria se escucharon viejos y nuevos insultos de uno y otro lado. Una constituyente de Podemos afirmó que Román Loayza no estaba en sus cabales y que Mirtha Jiménez vivía equivocándose; Orlando Ceballos nuevamente salió a favor del MAS con críticas a Podemos, pero los asambleístas de esta fuerza se apresuraron a recordarle que su partido, el MBL, ya desapareció; y no faltaron las críticas a Álvaro Azurduy (Podemos), quien fue calificado por uno de sus compañeros como “vasallo aliado”, porque presentó el pedido de comprobación nominal que reclamaba el MAS. Mientras los asambleístas de base se enfrascaban en una discusión estéril, los jefes se dieron cuenta de que era la última oportunidad para negociar y acercar sus posiciones. Todo comenzó con una llamada del jefe emenerrista, Guillermo Richter, a volver a la mesa de negociaciones. Luego, la actuación de los vicepresidentes Roberto Aguilar (MAS) y Ricardo Cuevas (Camino Al Cambio) fue decisiva para idear una solución salomónica: incorporar la consideración de los informes de mayorías y minorías y respetar la mayoría absoluta del MAS, pero obligarlo a concertar la nueva Constitución por dos tercios porque, de lo contrario, se irá a las urnas a votar dos constituciones. A las 19:30, cuando los ánimos ya estaban a punto de desbordarse en la sesión, los vicepresidentes volvieron a la testera y convencieron a la Presidenta para que dictara un cuarto intermedio en el afán de convencer a todas las fuerzas políticas. Silvia Lazarte aceptó suspender la sesión por 15 minutos, pero lograr consenso demoró casi tres horas, tiempo suficiente para que cada jefe de brigada departamental del MAS reúna a sus asambleístas y los convenza de votar por lo concertado. Lo mismo sucedió en Podemos y con el resto de las fuerzas. Antes de reinstalar la plenaria ya existía una nueva redacción oficial que finalmente se aprobó. Las comisiones emitirán informes por mayoría y minoría, pero sólo el de la mayoría formará parte del texto en grande y deberá tramitar los dos tercios en detalle. Es decir, el MAS tendrá desde el 1 de mayo hasta el 2 de julio para convencer al resto de los asambleístas de aprobar su proyecto de Constitución. Si no lo logra, el informe de minorías resurgirá en la Comisión de Concertación con el riesgo de llegar hasta la consulta ciudadana, abriendo la posibilidad de que se voten dos constituciones. Con ello, se invierte el ultimátum: antes, el MAS era el que daba el plazo a la oposición para aprobar todo por dos tercios hasta el 2 julio. Ahora, el reto es del oficialismo. Como la noticia del acuerdo circuló con rapidez, cuando se volvió a la sesión había dos asambleístas más de los que dejaron la sala (247 representantes presentes). Allí, Aguilar explicó los procedimientos a seguir y la plenaria aprobó por 91% de los presentes una resolución que autorizaba a la directiva a presentar una propuesta sin respetar los plazos y los procedimientos. Luego, se dio lectura al nuevo artículo 70 y se procedió a votar: 201 asambleístas votaron por el sí, 17 por el no, 19 se abstuvieron y 10 no votaron. Ahí estalló la celebración: oficialistas y opositores aplaudieron y, antes de abandonar el Gran Mariscal, entonaron el Himno Nacional. Afuera del hemiciclo, Román Loayza se reía de quienes le dijeron que “no estaba en sus cabales” y se confesaba satisfecho de que su propuesta haya sido la base para el acuerdo. Pidió a toda la población apoyar a los asambleístas para que exista acuerdo y se elabore una nueva Constitución hasta el 6 de agosto. A su turno, Jorge Lazarte (UN) calificó de sensato el acuerdo al señalar que es lo más lógico que sólo un informe vaya en el texto para la aprobación en grande, ya que no es normal aprobar un proyecto de ley con disyuntivas. Richter recordó que él nunca perdió la voluntad de negociar y que ahora, lo que toca es recuperar la credibilidad del pueblo, perdida durante seis meses de tensas deliberaciones. Samuel Doria Medina (UN) repitió su frase ya patentada: “Es difícil construir puentes”. Se refería a las críticas recibidas en la jornada pasada. Pero también hubo disconformes. Rubén Darío Cuéllar dijo que pese a que Podemos votó a favor de la modificación, no era lo que buscaban; sin embargo, el recuperar “esas palabritas” (mayorías y minorías), fue suficiente para aceptar el ofrecimiento. Los que votaron en contra y se oponen a lo hecho ayer fueron los de Autonomía Para Bolivia (APB). En opinión de Mariano Aguilera, al final se aprobará la Constitución del MAS porque prevalecerán los informes de mayoría. Así, los asambleístas fueron abandonando el hemiciclo y como cuando hay acuerdos da ganas de trabajar, hoy volverán a las sesiones desde reglamento de sanciones, el cronograma de actividades de las comisiones y temas administrativos. Luego, el festejo por el acuerdo se extenderá en Carnaval a todo el país. ARTÍCULO 70 CONSENSUADO Comisiones: El informe final de comisiones será aprobado por mayoría absoluta. En Grande: El primer borrador de la nueva Constitución será votado por mayoría absoluta. En Detalle: Los artículos serán aprobados por dos tercios hasta el 2 de julio. Los aprobados pasarán a la Comisión de Redacción y Estilo. Disensos: En caso de existir artículos de los informes de mayoría y minoría que no alcancen los dos tercios, pasarán a la Comisión de Concertación, que estará integrada por la directiva, jefes de bancada y presidentes de comisiones en cuestión, respetando el criterio de mayorías y minorías. Esta comisión enviará un informe de los consensos a la plenaria para que los apruebe por dos tercios. Consulta: Si los artículos en disenso no alcanzan dos tercios en la plenaria pasarán a una consulta ciudadana. Revisión: El proyecto completo de la nueva Constitución Política del Estado será aprobado por dos tercios. Autonomías: Se incorporan los términos del inciso tercero de la Resolución de la plenaria del 21 de diciembre de 2006, que expresa que respetará los resultados del referéndum autonómico del 2 de julio de 2006. AL FINAL HUBO SATISFACCIÓN Samuel Doria Medina (UN). “Finalmente se cierra la etapa difícil de la Asamblea, creo que si se seguía con el artículo 70 era el último día de la Asamblea, ha hecho entrar en razón a muchos constituyentes y hemos tenido como resultado un nuevo artículo que se ha aprobado de manera expedita con los dos tercios sin grandes cambios al que teníamos ayer, pero se cierra la etapa del proyecto hegemónico que quería el MAS y empieza la etapa de la concertación. Ahora hay que trabajar en la concertación, dejar la confrontación y pasar a la concertación. Construir puentes no es fácil, cuando hay desconfianza, separación, alguien tiene que dar el primer paso, lo dimos y el resultado lo vemos ahora. Al principio no se reconoce que alguien dé el primer paso”. Guillermo Richter (MNR). “No quiero hablar del pasado, lo bueno es lo que hemos vivido hoy. Independientemente de las interpretaciones que se hagan creo que la Asamblea tiene que estratégicamente apuntar a recuperar la credibilidad ciudadana. Lo que sucedió tiene luces y sombras, nunca perdimos la voluntad de negociar, de concertar, ahora hay que trabajar y trabajar”. Mirtha Jiménez (MAS). “Ahora no hay ningún pretexto más para construir una Constitución, esperemos que en ese marco también la oposición entienda que debe hacer un esfuerzo por construir una sola Constitución. Fue una propuesta de las minorías esencialmente del MNR, Camino Al Cambio y Alianza Social y algunos grupos más que nos pidieron que incluyamos sólo el término de respeto a las minorías. Se incluyó y se hizo una primera reunión y después la directiva construyó el artículo. Hemos hecho todos los esfuerzos”. Gamal Serham (Podemos). “La inclusión de minorías es el principio al respeto a la pluralidad que sin duda se había expresado eso en los dos tercios. Ha sido una decisión de bancada, ha sido una decisión unánime, todas nuestras decisiones siempre son discutidas, hay muchas posiciones personales, pero lo que siempre se ha buscado garantizar es que la aparente división nunca existió, lo que existe es el principio democrático de disentir”. Mariano Aguilera (APB). “El tiempo es el mejor amigo de la verdad. Se va a aprobar la Constitución del MAS porque en grande, se va a aprobar el informe de la mayoría por mayoría absoluta, el de las minorías no va a ser aprobado. Ahí comenzará el primer conflicto y el primer programa en la Constitución. Dicen que han cedido en dos tercios y autonomías pero no hay ninguna cesión porque ya hay el referéndum y la ley de convocatoria en esos ámbitos que dicen haber cedido. A la comisión de concertación pasarán informes de mayorías y minorías, pero esa comisión no tiene poder de decisión, es otra trampa. Después de eso van a pasar por dos tercios al referéndum, sin embargo, ¿cuál va a pasar? Sólo el informe y la Constitución del MAS, el informe de minoría quedará archivado”. Rubén D. Cuelar (Podemos). “No eran unas palabritas que les habían quitado al texto, esas palabritas tuvieron que retornar al texto. Este texto aprobado no es el ideal, subsisten varias preocupaciones, dudas, pero es un texto que incorpora la presencia de las minorías no sólo en comisiones, sino a lo largo de todo el proceso constitucional. Lo ideal era mantener aquel principio de que los dos tercios se mantienen hasta el final y si algo no ingresa por dos tercios no merece la pena estar en la Constitución. La consulta al ciudadano podría modificar esa situación, particularmente, no estoy seguro si eso sea correcto porque el ciudadano no eligió para que hagamos un proyecto terminado y no lo dejemos a medias y lo consultamos nuevamente”.
- Constituyente: se dan último plazo para lograr un acuerdo
Asambleístas del Movimiento Al Socialismo (MAS) dan un nuevo ultimátum. Si hoy no hay consenso para modificar el artículo 70, continuarán su trabajo con el sistema de votación por mayoría absoluta, el que ya está incluido en el reglamento general. Así coincidieron el vocero Marco Carrillo y el chapareño Martín Cerrudo. Y es que, para Jorge Lazarte (UN), cada vez que se está por llegar a un acuerdo, todos los partidos y agrupaciones ciudadanas hallan nuevas trabas para que la Asamblea Constituyente no avance. Ayer fue la definición de cómo pasar artículos a una consulta ciudadana que aún no se tiene definida. Todo comenzó a las 15:00, en la reunión de la directiva. Allí, el MAS y el secretario de AS aprobaron por siete votos contra cuatro la propuesta de que si hubiese artículos que no alcanzan los dos tercios, se pasa a una consulta ciudadana con la redacción alcanzada en los informes de mayorías y minorías en las comisiones. Una hora más tarde, cuando se unieron los jefes de bancada a la reunión, todo comenzó a desmoronarse. Primero comenzó una discusión sobre si el MAS había retrocedido o no en su propuesta inicial (el acuerdo con Unidad Nacional), que derivó en escaladas verbales entre el oficialismo y la oposición. Con el clima enrarecido, la directiva no aceptó un cuarto intermedio para continuar el tratamiento hoy y la presidenta, Silvia Lazarte, decidió pasar el tema a la plenaria. Cuando el texto propuesto por la directiva fue leído en la sesión, los 216 asambleístas presentes reaccionaron como si nunca hubiesen escuchado dicha redacción, pese a que fue hecha pública el viernes pasado. Allí, todos, pidieron que se declare cuarto intermedio hasta hoy a las 16:00 para analizar la propuesta con sus bancadas. A la salida, Rubén Darío Cuéllar, jefe de Podemos, explicaba que aceptar dicha propuesta implicaría que el MAS no necesita esforzarse para lograr dos tercios y que puede enviar todos sus artículos al referéndum. Por su parte, Carrillo indica que al interior del MAS hay asambleístas que temen que esta propuesta vaya a evacuar (de la Asamblea) “una Constitución por mayoría y otra por minoría”. El mismo temor lo tiene Podemos y Cuéllar añade que esto podría significar el fracaso de la Asamblea. “Con el artículo 70 está en juego el rumbo de las deliberaciones de la Asamblea, la unidad de todos los bolivianos y la unidad territorial del país”, según Carrillo. En realidad, la Asamblea puede significar una balcanización del país. Así lo hizo ver la semana pasada el podemista Gamal Serham, que explicó si se llegan a votar dos constituciones, un lado del país podría estar de acuerdo con una y el resto con la otra. Eso implicaría que las regiones que votaron por una tendrían el derecho a formar una especie de republiquetas. Las otras minorías tampoco están de acuerdo. René Muruchi, de AS, considera que todo está encaminado para que el MAS y Podemos vayan a polarizar de nuevo el país y que organicen un referéndum para saber quién tiene mayor popularidad. “Sólo conseguirían que el MAS los vuelva a aplastar”, señaló. Para Guillermo Richter (MNR), el MAS se ha dado cuenta que son necesarios los dos tercios incluso para pasar a referéndum y eso se verá hoy en la sesión. Sin embargo, fue el MAS el que propuso retirar los dos tercios como obligación para pasar a referéndum e introdujo la mayoría absoluta.
- Constituyente tiene medio camino andado para acuerdo
Salió humo blanco de la reunión de la directiva de la Asamblea Constituyente. Luego de una mañana agitada, las cabezas del cónclave sucrense se pusieron de acuerdo por la tarde para viabilizar la discusión y prácticamente aprobar un nuevo sistema de votación para la Asamblea. En una conferencia de prensa, el vicepresidente Roberto Aguilar informó que sólo falta por definir cómo se enviarán los artículos en disenso a la consulta ciudadana y que en todo el resto de los parágrafos ya se ha llegado a un acuerdo, incluso en el tema autonómico. Aguilar explicó que incluso la oposición está dispuesta a viabilizar que la redacción de los artículos que no alcancen dos tercios que llegue a la consulta ciudadana sea la realizada en los informes de mayorías y minorías elevados por las comisiones. Con ello se elimina la obligatoriedad de construir dos tercios para pasar artículos al referéndum. Sin embargo, el también vicepresidente de la Asamblea, Jorge Lazarte, considera que con esto el Movimiento Al Socialismo modifica el acuerdo que tenía con Unidad Nacional y que necesita ser ratificado. Para Aguilar, una declaración hecha el jueves por Samuel Doria Mediana, jefe de UN, a Grupo Líder consolida el acuerdo. “Doria Mediana aseguró que aceptaba la modificación si no se ponían umbrales de votación para pasar artículos a la consulta”, dijo Aguilar. Consultado al respecto, el asambleísta de Podemos, Gamal Serham, consideró que la oferta de pasar dos propuestas -una por mayoría y otra por minoría- al referéndum era buena y aceptable, pero recordó que eso significaría que los asambleístas fallaron en la misión que les encomendó el pueblo. Para evitar que la frágil cuerda que une a la oposición y al oficialismo en la directiva se rompa, decidieron dejar este único punto abierto para el lunes. A las 15:00 se volverá a reunir la directiva para presentarles un informe a los jefes de bancada, que se unirán a ellos a las 16:00 y tratar de lograr un consenso pleno hasta las 18:00, hora convocada para la plenaria de aprobación del nuevo artículo 70. Con el acuerdo alcanzado, las comisiones elevarán sus informes por mayoría y minoría (mayoría absoluta para el MAS y el informe más votado de las minorías), ambas propuestas serán incluidos en el primer borrador para ser votada en grande por mayoría absoluta y luego iniciar la fase en detalle, que será votada por dos tercios hasta el 2 de julio. A partir de allí, la comisión de concertación buscará nuevos acuerdos hasta el 6 de agosto y los artículos que no alcancen consenso serán puestos a consideración del soberano, por dos tercios o sin umbrales de votación. Aguilar también explicó que no se ha querido definir si habrá un referéndum o una consulta ciudadana y un referéndum. La idea es llegar a acuerdos plenos y tener un nuevo texto para el 6 de agosto, pero en caso de existir diferencias insalvables, la idea de una consulta ciudadana previa al referéndum constituyente de diciembre será analizada por la comisión de concertación. Aguilar admite que si la Asamblea se descanta por realizar dos consultas, el mandato de los constituyentes podría extenderse más allá del 6 de agosto, ya que tendrían que volver a Sucre para aprobar todo el proyecto de nueva Constitución por dos tercios. Pero el artículo 70 no será lo único que se trate el lunes. También ingresarán a la plenaria los parágrafos 50 y 51. El MAS propone que se amplíen los días de sesión hasta los sábados y que las plenarias no tengan límite de tiempo. Allí Podemos hizo una contraoferta que puede ser aceptada: ampliar las sesiones de seis a nueve horas y trabajar los sábados, domingos y feriados a petición de la directiva o las comisiones. Esto podría ser aceptado por el MAS. Para concluir con todos los temas administrativos, se pretende tratar el lunes los presupuestos 2006 y 2007, además de todos los reglamentos internos que faltan por aprobar y el cronograma de las comisiones. El muevo artículo 70 Comisiones: El informe será aprobado por mayoría absoluta, pudiendo las minorías elevar un informe alternativo. En grande: El primer borrador de la nueva Constitución será votado por mayoría absoluta. Contendrá los informes por mayorías y minorías. En detalle: Los artículos serán aprobados por dos tercios hasta el 2 de julio. Los aprobados pasarán a la comisión de redacción y estilo. Disensos: En caso de que existan artículos que no alcancen los dos tercios, pasarán a la Comisión de Concertación, que estará integrada por la directiva, jefes de bancada y presidentes de comisiones, pero respetando el criterio de mayorías y minorías. El MAS tendrá el 50 por ciento más uno de los miembros. Esta comisión enviará un informe de los consensos a la plenaria para que los apruebe por dos tercios. Consulta: Los artículos que no alcancen dos tercios pasarán a una consulta ciudadana. Se debe definir si la redacción de la mayoría y minoría es aprobada por dos tercios o si se respeta la realizada en el informe de comisiones. Revisión: El proyecto completo de la nueva Constitución Política del Estado será aprobado por dos tercios. Autonomía: Se incorpora al artículo 70 el inciso tercero de la resolución de la plenaria del 21 de diciembre, que promete respetar los resultados del referéndum autonómico del 2 de julio de 2006.
- La democracia, autonomía y tierras trabarán la Asamblea
Con una consulta ciudadana como la única posible salida a la crisis permanente que vive la Asamblea Constituyente, los 255 representantes nacionales ya empiezan a hablar de los temas que le consultarán al pueblo en el referéndum. Y los desacuerdos comienzan desde el artículo 1. Para Carlos Romero (MAS), la primera gran polémica en la que se embarcará la Asamblea será definir el tipo de Estado. Para el oficialismo es imposible pensar en una forma de Estado que no sea Social Plurinacional, que reconozca a las 36 etnias como naciones y nacionalidades dentro de Bolivia. Para la oposición, lo más factible es un Estado social, democrático y de derecho. Otro punto que Romero está convencido que será consultado al pueblo será las autonomías. El ex director del Centro de Estudios Sociales y Jurídicos explica que habrá un sector de la Asamblea que querrá que los gobiernos departamentales tengan competencias plenas sobre los recursos naturales renovables y que las compartan con el Gobierno en el caso de las no renovables. “Eso será algo que no aceptará el MAS”. Gamal Serham, de Podemos, asegura que, en la lógica del MAS, queda por ver quién explota los recursos naturales, el Estado nacional o las nacionalidades que pretende reconocer. El emenerrista Eduardo Yáñez le suma a esos puntos la distribución territorial. Explica que está en juego en qué clase de unidades políticas administrativas habrá, cuántos departamentos saldrán de la Asamblea, si habrá regiones, provincias, municipios o distrititos indígenas. También considera que, dentro de las autonomías, estarán en juego la distribución de recursos, tanto de impuestos como regalías. “Para algunos son muy pocas las regalías que se dan ahora a los departamentos, para otros la distribución es injusta y hay quien no está de acuerdo con el IDH. Ese será un tema central”, dice. Romero, como presidente de la Comisión Tierra y Territorio, observa que la política de redistribución de tierras que pretende instaurar el MAS no será aceptada por la oposición, así como el oficialismo no aceptará que el Instituto Nacional de Reforma Agraria se descentralice a las regiones. A ello le suma una nueva forma de economía y el fin del modelo neoliberal desde la Constitución. Serham le recuerda que la Carta Magna dice que el Estado controla la economía y lo que propone es que el Estado se encargue de los ámbitos estratégicos de la economía y que deje que el mercado se encargue del resto. Finalmente, todos coinciden en que la forma de la democracia será otro tema que trabe la Asamblea. Si bien todos coinciden en que deberá haber democracia liberal (concepto de un ciudadano, un voto) y corporativa (usos y costumbres para pueblos indígenas), no coinciden en los ámbitos en los que se debe aplicar. Para Jorge Lazarte (UN), el MAS debe darse cuenta de lo que es viable y de lo que no, para no ocasionar que una parte del país no se sienta representado por la nueva Constitución. EN RIESGO LA UNIDAD DE BOLIVIA Para Jorge Lazarte, representante de Unidad Nacional, el mayor peligro de la Asamblea Constituyente es que el Movimiento Al Socialismo confunde lo deseable con lo posible. “Confundir los dos niveles ha sido fuente de grandes errores históricos. En la política se trata de coordinar los valores, los medios y los tiempos para alcanzar las metas. Si el MAS acepta que los cambios que quiere sólo son posibles en el largo plazo y sin incertidumbre para el país, se habrá avanzado mucho”, dijo. Para el cuarto vicepresidente de la Asamblea, los cambios que propone el MAS sólo podrán aplicarse de inmediato con un enfrentamiento en el país y asegura que el oficialismo nunca pensó sus cambios dentro de un marco democrático. “El MAS no tiene un proyecto que sea integrador y sino uno excluyente. Sin abandonar a los campesinos como sujetos privilegiados de la acción del Estado, el partido de Gobierno debería renunciar al indigenismo y pensarlos dentro del ámbito democrático. En definitiva: no debe alentar proyectos excluyentes al revés”, señaló. Gamal Serham (Podemos) también ve peligros de integridad del territorio. Observa que con todas las visiones distintas al interior de la Asamblea Constituyente es muy probable que se lleguen a votar dos constituciones opuestas. Eso pondría en una situación riesgosa al país, ya que al momento de escrutar los votos del referéndum no importaría el resultado nacional, sino lo que dicen las diferentes regiones. “Se puede dar el caso que gane la Constitución del MAS, pero que en Cochabamba gane la propuesta más liberal. Eso sería como declararse independiente”, dijo. DESACUERDOS EN DETALLE Forma de Estado: El MAS quiere un Estado social plurinacional comunitario y la oposición prefiere que se quede como está: Estado social democrático y de derecho. Recursos naturales: tanto en los renovables como en los no renovables, el MAS plantea que son de dominio originario del Estado. En este punto, las regiones autonómicas quieren compartir competencias -por lo menos en el ámbito de la consulta- con el Gobierno. Territorio: Habrá una gran discusión sobre cuántos departamentos habrá y la forma de administración territorial del poder. No está claro cuántos niveles gubernamentales habrá y se habla de departamentos, provincias, regiones, municipios y distritos indígenas. Riquezas: Está en discusión la forma de distribuir los recaudaciones de impuestos y los porcentajes que corresponderán al gobierno central y a las regiones autonómicas. También cómo se debe administrar los ingresos por recursos naturales y las regalías. Democracia: Debe definirse qué tipo de representatividad política existirá y en qué ámbitos trabajarán. Justicia: La justicia comunitaria será incorporada. La discusión se centra en su jurisdicción y alcance. Tierra: El MAS pretende constitucionalizar una redistribución de tierra. Para la oposición, el proceso debe darse con el saneamiento. Derechos: La oposición teme que el MAS ponga por encima los derechos colectivos a los individuales, incluyendo el uso de los recursos naturales. SILVIA LAZARTE REASUME La presidenta de la Asamblea Constituyente, Silvia Lazarte, volvió a Sucre el sábado y reasumió sus funciones, habiendo sostenido sendas reuniones con la Directiva y la bancada del MAS durante todo el fin de semana. En una breve entrevista concedida a Erbol, Lazarte no reveló finalmente cuál era la enfermedad que la aqueja, y alcanzó a explicar brevemente que estuvo en La Paz en estudios y análisis médicos. Eso sí, desvirtuó las múltiples versiones que daban cuenta de un delicado estado de su salud, e incluso dijo que le preguntaran directamente a ella, para tener una información fidedigna. En cuanto al trabajo mismo de la Asamblea, señaló que mantuvo contacto permanente con el resto de la Directiva y la bancada del MAS. Y en esa línea sentenció que jamás renunció a su cargo, ni había sido expulsada de la Asamblea. “Por suerte cuento con mi Directiva completa, estoy cumpliendo reuniones y lo voy a hacer siempre”, concluyó.
- Constituyente: muchos temas irán a consulta
Con una consulta ciudadana como la única posible salida a la crisis permanente que vive la Asamblea Constituyente, los 255 representantes nacionales ya empiezan a hablar de los temas que no lograran dos tercios y que tendrá que definir el pueblo en el referéndum. Los desacuerdos comienzan desde el artículo 1 y están temas como la democracia, autonomía y tierras, entre los más polémicos. Unidad Nacional (UN) y el Movimiento Al Socialismo (MAS) firmaron un pacto de intenciones para destrabar la Asamblea Constituyente, por el que acuerdan aprobar por dos tercios cada uno de los artículos del nuevo texto constitucional y llevar a referéndum aquellos que no logren ese respaldo. Esta iniciativa fue respaldada ayer por otras cuatro fuerzas: Concertación Nacional (CN); Alianza Social (AS); Movimiento Originario Popular (MOP) y el Movimiento Ayra (Renacer en aymara), que adelantaron su predisposición de ratificar este acuerdo. Para Carlos Romero (MAS), la primera gran polémica en la que se embarcará la Asamblea será definir el tipo de Estado. Para el oficialismo es imposible pensar en una forma de Estado que no sea Social Plurinacional, que reconozca a las 36 etnias como naciones y nacionalidades dentro de Bolivia. Para la oposición, lo más factible es un Estado social, democrático y de derecho. Otro punto que Romero está convencido que será consultado al pueblo será las autonomías. El ex director del Centro de Estudios Sociales y Jurídicos explica que habrá un sector de la Asamblea que querrá que los gobiernos departamentales tengan competencias plenas sobre los recursos naturales renovables y que las compartan con el Gobierno en el caso de las no renovables. “Eso será algo que no aceptará el MAS”. Gamal Serhan, de Podemos, asegura que, en la lógica del MAS, queda por ver quién explota los recursos naturales, el Estado Nacional o las nacionalidades que pretende reconocer. El emenerrista Eduardo Yáñez le suma a esos puntos la distribución territorial. Explica que está en juego qué clase de unidades políticas administrativas habrá, cuántos departamentos saldrán de la Asamblea, si habrá regiones, provincias, municipios o distrititos indígenas. También considera que, dentro de las autonomías, estarán en juego la distribución de recursos, tanto de impuestos como regalías. “Para algunos son muy pocas las regalías que se dan ahora a los departamentos, para otros la distribución es injusta y hay quien no está de acuerdo con el IDH. Ese será un tema central”, dice. Romero, como presidente de la Comisión Tierra y Territorio, observa que la política de redistribución de tierras que pretende instaurar el MAS no será aceptada por la oposición, así como el oficialismo no aceptará que el Instituto Nacional de Reforma Agraria se descentralice a las regiones. A ello le suma una nueva forma de economía y el fin del modelo neoliberal desde la Constitución. Todos coinciden en que la forma de la democracia será otro tema que trabe la Asamblea. Si bien todos coinciden en que deberá haber democracia liberal (concepto de un ciudadano, un voto) y corporativa (usos y costumbres para pueblos indígenas), no coinciden en los ámbitos en los que se debe aplicar.
- La democracia, autonomía y tierras trabarán la Asamblea
Con una consulta ciudadana como la única posible salida a la crisis permanente que vive la Asamblea Constituyente, los 255 representantes nacionales ya empiezan a hablar de los temas que le consultarán al pueblo en el referéndum. Y los desacuerdos comienzan desde el artículo 1. Para Carlos Romero (MAS), la primera gran polémica en la que se embarcará la Asamblea será definir el tipo de Estado. Para el oficialismo es imposible pensar en una forma de Estado que no sea Social Plurinacional, que reconozca a las 36 etnias como naciones y nacionalidades dentro de Bolivia. Para la oposición, lo más factible es un Estado social, democrático y de derecho. Otro punto que Romero está convencido que será consultado al pueblo será las autonomías. El ex director del Centro de Estudios Sociales y Jurídicos explica que habrá un sector de la Asamblea que querrá que los gobiernos departamentales tengan competencias plenas sobre los recursos naturales renovables y que las compartan con el Gobierno en el caso de las no renovables. “Eso será algo que no aceptará el MAS”. Gamal Serham, de Podemos, asegura que, en la lógica del MAS, queda por ver quién explota los recursos naturales, el Estado nacional o las nacionalidades que pretende reconocer.El emenerrista Eduardo Yáñez le suma a esos puntos la distribución territorial. Explica que está en juego en qué clase de unidades políticas administrativas habrá, cuántos departamentos saldrán de la Asamblea, si habrá regiones, provincias, municipios o distrititos indígenas. También considera que, dentro de las autonomías, estarán en juego la distribución de recursos, tanto de impuestos como regalías. “Para algunos son muy pocas las regalías que se dan ahora a los departamentos, para otros la distribución es injusta y hay quien no está de acuerdo con el IDH. Ese será un tema central”, dice.Romero, como presidente de la Comisión Tierra y Territorio, observa que la política de redistribución de tierras que pretende instaurar el MAS no será aceptada por la oposición, así como el oficialismo no aceptará que el Instituto Nacional de Reforma Agraria se descentralice a las regiones. A ello le suma una nueva forma de economía y el fin del modelo neoliberal desde la Constitución. Serham le recuerda que la Carta Magna dice que el Estado controla la economía y lo que propone es que el Estado se encargue de los ámbitos estratégicos de la economía y que deje que el mercado se encargue del resto.Finalmente, todos coinciden en que la forma de la democracia será otro tema que trabe la Asamblea. Si bien todos coinciden en que deberá haber democracia liberal (concepto de un ciudadano, un voto) y corporativa (usos y costumbres para pueblos indígenas), no coinciden en los ámbitos en los que se debe aplicar.Para Jorge Lazarte (UN), el MAS debe darse cuenta de lo que es viable y de lo que no, para no ocasionar que una parte del país no se sienta representado por la nueva Constitución.EN RIESGO LA UNIDAD DE BOLIVIAPara Jorge Lazarte, representante de Unidad Nacional, el mayor peligro de la Asamblea Constituyente es que el Movimiento Al Socialismo confunde lo deseable con lo posible. “Confundir los dos niveles ha sido fuente de grandes errores históricos. En la política se trata de coordinar los valores, los medios y los tiempos para alcanzar las metas. Si el MAS acepta que los cambios que quiere sólo son posibles en el largo plazo y sin incertidumbre para el país, se habrá avanzado mucho”, dijo.Para el cuarto vicepresidente de la Asamblea, los cambios que propone el MAS sólo podrán aplicarse de inmediato con un enfrentamiento en el país y asegura que el oficialismo nunca pensó sus cambios dentro de un marco democrático. “El MAS no tiene un proyecto que sea integrador y sino uno excluyente. Sin abandonar a los campesinos como sujetos privilegiados de la acción del Estado, el partido de Gobierno debería renunciar al indigenismo y pensarlos dentro del ámbito democrático. En definitiva: no debe alentar proyectos excluyentes al revés”, señaló.Gamal Serham (Podemos) también ve peligros de integridad del territorio. Observa que con todas las visiones distintas al interior de la Asamblea Constituyente es muy probable que se lleguen a votar dos constituciones opuestas. Eso pondría en una situación riesgosa al país, ya que al momento de escrutar los votos del referéndum no importaría el resultado nacional, sino lo que dicen las diferentes regiones. “Se puede dar el caso que gane la Constitución del MAS, pero que en Cochabamba gane la propuesta más liberal. Eso sería como declararse independiente”, dijo.DESACUERDOS EN DETALLEForma de Estado: El MAS quiere un Estado social plurinacional comunitario y la oposición prefiere que se quede como está: Estado social democrático y de derecho.Recursos naturales: tanto en los renovables como en los no renovables, el MAS plantea que son de dominio originario del Estado. En este punto, las regiones autonómicas quieren compartir competencias -por lo menos en el ámbito de la consulta- con el Gobierno.Territorio: Habrá una gran discusión sobre cuántos departamentos habrá y la forma de administración territorial del poder. No está claro cuántos niveles gubernamentales habrá y se habla de departamentos, provincias, regiones, municipios y distritos indígenas.Riquezas: Está en discusión la forma de distribuir los recaudaciones de impuestos y los porcentajes que corresponderán al gobierno central y a las regiones autonómicas. También cómo se debe administrar los ingresos por recursos naturales y las regalías.Democracia: Debe definirse qué tipo de representatividad política existirá y en qué ámbitos trabajarán.Justicia: La justicia comunitaria será incorporada. La discusión se centra en su jurisdicción y alcance.Tierra: El MAS pretende constitucionalizar una redistribución de tierra. Para la oposición, el proceso debe darse con el saneamiento.Derechos: La oposición teme que el MAS ponga por encima los derechos colectivos a los individuales, incluyendo el uso de los recursos naturales.
- Hoy es el día "D" en la Asamblea
Se acabaron todos los plazos. El tema que está en debate desde que se escrutaron los votos del 2 de julio tendrá hoy su definición. El sistema de votación de la Asamblea Constituyente estará sobre la mesa, a decir del Movimiento Al Socialismo y de la oposición, por última vez, ya que desde el jueves las comisiones deberán comenzar a escribir la nueva Constitución. A ello se suma la revisión de los artículos 50 y 51, que fijan las horas (seis) y los días de trabajo (cinco a la semana) de la Asamblea. Según el actual reglamento y contando semanas regionales, fines de semana y feriados, sólo le quedan 86 días laborales a la Constituyente y, si el MAS logra dos tercios, podrá sumar 18 sesiones más al cónclave y ampliar las plenarias en cuatro horas, a jornadas laborales de 10 horas. Como la Asamblea es originaria y tiene plenos poderes para reformar la Constitución Política del Estado, no tiene por qué regirse a la Ley General del Trabajo, que fija jornadas máximas de ocho horas. Es por eso que desde las 9:00 habrá seis propuestas para reemplazar el actual sistema de votación, que plantea que el MAS podrá hacer uso de su mayoría absoluta en las etapas de trabajo de comisiones, aprobación en grande y detalle y que sólo necesitará del voto opositor en el texto final o revisión, que debe ser aprobado por dos tercios. En espíritu, todas las propuestas plantean un sistema mixto de votación, alternando las etapas de dos tercios y mayoría absoluta según la conveniencia de la sigla (ver recuadro). Sin embargo, las posiciones del oficialismo y de la oposición están lejos de ser cercanas. Armando Terrazas (MAS) ya vislumbra una jornada agotadora, pero habla de una estrategia. “Seguro los de Podemos se inscribirán los 60 en la lista de oradores. Nosotros inscribiremos los necesarios. No vamos a entrar en su juego. Lo que sorprende de Podemos es que no tiene propuesta de sistema de votación”, asegura. Esto es considerado una mentira por Gamal Serham. El cochabambino asegura que la propuesta de su partido -y de la oposición- se mantiene invariable: dos tercios para la etapa de aprobación en detalle y mayoría absoluta para todo el resto. VETO HASTA JULIO El MAS, en cambio, defiende su posición de veto ilimitado para que sea aprobado por dos tercios hasta el dos de julio, para después hacer uso de su mayoría absoluta y acabar el 6 de agosto. René Muruchi, de AS, considera que nada será posible en la sesión de hoy si antes no se deponen actitudes. “Además de la modificación del artículo 70, es necesario que el MAS deponga actitudes sobre la conformación de comisiones y también que se reestructure la directiva nacional”, dijo. Cuando se esperaba que la sesión de ayer aborde ampliamente este tema, la oposición tuvo un tono más conciliador y luego de presentar una lista de miembros titulares a las comisiones -inviable por su conformación que superpoblaba algunas carteras como la de autonomía-, pidió volver a la mesa de diálogo y posponer el tratamiento de las directivas de comisiones para otro día. Además, fue notoria la ausencia de la mayoría de la bancada de Podemos, que no pudo llegar por problemas climáticos a Sucre. El vocero del MAS, Saúl Ávalos, anunció el pasado fin de semana, que el jueves es el día previsto por el oficialismo para comenzar a trabajar en Comisiones. Hasta el momento, lo más probable es que el sistema de votación se quede tal como está, ya que la oposición considera la actual redacción mucho más democrática que la nueva oferta oficialista. Si eso sucede, las horas y los días de trabajo tampoco se modificarán. PROPUESTAS PARA EL ARTÍCULO 70 MAS. No contempla las fases en grande, detalle y revisión. El oficialismo propone que el informe de comisión sea tomado como el borrador de texto constitucional y que sea aprobado por mayoría absoluta. Se podrán vetar todos los artículos para ser aprobados por dos tercios (85 de 255 asambleístas) sólo hasta el 2 de julio, tras lo cual el MAS podrá hacer uso de su mayoría absoluta. Si la oposición quiere enviar artículos a referéndum, tendrá que reunir el 40% de votos (102 asambleístas). AS. Plantea que el MAS pueda usar la mayoría absoluta en comisiones y subcomisiones; en grande y revisión. Dos tercios en detalle, bajo la modalidad de partes o títulos hasta el 2 de julio, sino se aprueba por mayoría absoluta con autorización de dos tercios de la plenaria (miembros presentes). Si no se autoriza, los artículos observados pasan a una comisión de análisis y viabilidad, cuyo informe retorna a plenaria para aprobarse por dos tercios. El nuevo texto se aprueba por dos tercios. PODEMOS. Plantea que el MAS pueda usar su mayoría absoluta en todas las instancias de la aprobación del texto constitucional, menos en la etapa de detalle, en la que se deben conseguir dos tercios para que el artículo se quede en la nueva Carta Magna. UN. Samuel Doria Medina dijo en plenaria que está dispuesto a aceptar el planteamiento del Movimiento Al Socialismo, sólo con una salvedad: todos los artículos vetados que no se aprueben por dos tercios hasta el 2 de julio se aprueban por mayoría absoluta, pero en un referéndum vinculante nacional. Ese texto deberá volver a la plenaria para aprobar el texto final. MBL. Las comisiones aprobarán su informe por mayoría absoluta y podrá haber informe de minoría. La etapa en grande se vota por mayoría absoluta. Este texto de la comisión será aprobado en la plenaria por dos tercios, sino, los artículos serán devueltos a la comisión de origen para que sean revisados y elevados a la plenaria por dos tercios. Si aún así no se consigue dos tercios en la plenaria, el artículo pasa a una Comisión Política, integrada por la directiva y jefes de bancada, que elevarán informe a la plenaria. Si ésta no aprueba el artículo por dos tercios en dos votaciones, se procede a aprobarlo por mayoría absoluta. La etapa de revisión será aprobada por dos tercios. MNR. Propone que en la etapa en grande se incorporen los informes de mayorías y minorías. En la etapa en Detalle, los artículos se aprueban por dos tercios para informes de comisiones, si no se logran los informes de mayoría y minoría pasan a una Comisión de Concertación constituida por Jefes de Bancadas, un delegado por Representación Departamental y la Directiva, para lograr consenso sobre la base de los dos informes. El texto final será aprobado en plenaria por dos tercios en la etapa en Revisión.
- Asambleístas tienen hasta hoy para tratar sistema de votación
Es la última oportunidad para modificar los artículos 50, 51 y 70 del Reglamento de Debates. Se acabaron todos los plazos. El tema que está en debate desde que se escrutaron los votos del 2 de julio tendrá hoy su definición. El sistema de votación de la Asamblea Constituyente estará sobre la mesa, a decir del Movimiento Al Socialismo y de la oposición, por última vez, ya que desde el jueves las comisiones deberán comenzar a escribir la nueva Constitución. A ello se suma la revisión de los artículos 50 y 51, que fijan las horas (seis) y los días de trabajo (cinco a la semana) de la Asamblea. Según el actual reglamento y contando semanas regionales, fines de semana y feriados, sólo le quedan 86 días laborales a la Constituyente y, si el MAS logra dos tercios, podrá sumar 18 sesiones más al cónclave y ampliar las plenarias en cuatro horas, a jornadas laborales de 10 horas. Como la Asamblea es originaria y tiene plenos poderes para reformar la Constitución Política del Estado, no tiene por qué regirse a la Ley General del Trabajo, que fija jornadas máximas de ocho horas. Es por eso que desde las 9:00 de hoy se revisarán las seis propuestas existentes para reemplazar el actual sistema de votación, que plantea que el MAS podrá hacer uso de su mayoría absoluta en las etapas de trabajo de comisiones, aprobación en grande y detalle y que sólo necesitará del voto opositor en el texto final o revisión, que debe ser aprobado por dos tercios. En espíritu, todas las propuestas plantean un sistema mixto de votación, alternando las etapas de dos tercios y mayoría absoluta según la conveniencia de la sigla (ver recuadro). Sin embargo, las posiciones del oficialismo y de la oposición están lejos de ser cercanas. Armando Terrazas (MAS), ya vislumbra una jornada larga y agotadora. “Seguro los de Podemos se inscribirán los 60 en la lista de oradores. Nosotros inscribiremos los necesarios. No vamos a entrar en su juego. Lo que sorprende de Podemos es que no tiene propuesta de sistema de votación”, asegura. Esto es considerado una mentira por Gamal Serham. El cochabambino asegura que la propuesta de su partido -y de la oposición- se mantiene invariable: dos tercios para la etapa de aprobación en detalle y mayoría absoluta para todo el resto. El MAS, en cambio, defiende su posición de veto ilimitado para que sea aprobado por dos tercios hasta el dos de julio, para después hacer uso de su mayoría absoluta hasta el 6 de agosto. René Muruchi, de AS, considera que nada será posible en la sesión de hoy si antes no se deponen actitudes. “Además de la modificación del artículo 70, es necesario que el MAS deponga actitudes sobre la conformación de comisiones y también que se reestructure la directiva nacional”, dijo el potosino, en obvia referencia al pedido de renuncia de Silvia Lazarte. Ausentismo Cuando se esperaba que la sesión de ayer aborde ampliamente este tema, la ausencia de la mayoría de la bancada de Podemos, que no pudo llegar por problemas climáticos en Sucre que hacen inoperable al aeropuerto, la oposición tuvo un tono más conciliador y luego de presentar una lista de miembros titulares a las comisiones -inviable por su conformación que superpoblaba algunas carteras como la de autonomía-, pidió volver a la mesa de diálogo y posponer el tratamiento de las directivas de comisiones para otro día. Según Saúl Ávalos, vocero del MAS, el último plazo vence el jueves, que es el día previsto por la mayoría oficialista para comenzar a trabajar en comisiones. Hasta el momento, lo más probable es que el sistema de votación se quede tal como está, ya que la oposición considera la actual redacción mucho más democrática que la que nueva oferta oficialista. Si eso sucede, las horas y los días de trabajo tampoco se modificarán. Piden renuncia de Lazarte Ayer, la carta de solicitud de renuncia de la presidenta Lazarte acaparó la atención de la Asamblea. Aunque la misma no se conoció públicamente, se especula que la misma sería tratada en la sesión plenaria de hoy y que cuenta con el respaldo de más de 100 asambleístas. También desde la oposición se sumaron pedidos de renuncia del vicepresidente Roberto Aguilar, sugieren que jóvenes masistas ocupen la directiva y hay quienes prefieren a Román Loayza. El segundo vicepresidente de la Asamblea, Mauricio Paz, ratificó que los autores son constituyentes de Podemos. Dijo desconocer el texto y prefirió no emitir opinión respecto a si él también pide dicha renuncia. Por su parte, el podemista Jaime Hurtado precisó que el pedido tiene una serie de argumentaciones afincadas en la conducción parcializada a favor del MAS. Evaluó que un eventual alejamiento de Lazarte del cargo motivaría la asunción del vicepresidente Roberto Aguilar, sin embargo, dijo que éste no es una prenda de garantía, sugirió dos constituyentes jóvenes del MAS. Para el emenerrista Freddy Ibáñez, el tema no es prioritario. Su bancada decidió no dar respaldo a la firma de la carta. Mariano Aguilera de APB dijo desconocer dicha misiva pero no reparó en mostrar sus críticas a la conducción de la Presidencia. “Ojalá sea algo que haga recapacitar a la presidenta y a la directiva”, expresó. A decir de Roy Moroni (Camino Al Cambio), incluso varios masistas que fueron víctimas de la arbitrariedad de Lazarte manifestaron su intención de respaldar el pedido de dimisión. Según el tarijeño, la carta pide la renuncia de las dos primeras cabezas de la Asamblea. “De repente es el momento de revisar ese compromiso de que Román Loayza debía ser presidente”.
- Constituyente: se prolonga la pulseta por sistema de votación
Los asambleístas de Unidad Nacional (UN) se declararon anoche en huelga de hambre para presionar al plenario de la Asamblea a no aprobar los dos tercios como su sistema para aprobar la nueva Constitución. A la medida, pueden plegarse representantes del MNR y Camino Al Cambio, quienes están en vigilia permanente y no abandonarán el hemiciclo del teatro Gran Mariscal hasta que el MAS retroceda en su intención de aprobar gran parte de la nueva Carta Magna por mayoría absoluta. Podemos tampoco se quedará quieto, como coincidieron Gamal Serhan y Jorge Ávila, asambleístas de esa alianza política. No entrarán en huelga de hambre, pero bajarán a las regiones y pedirán a ocho comités cívicos y seis prefectos que están de acuerdo con los dos tercios que se pronuncien y se movilicen “para defender la legalidad de la Asamblea”, dijo Ávila. Consultado al respecto, Germán Antelo, presidente del Comité pro Santa Cruz, expresó su rechazo “a la violación de la ley de convocatoria hecha por el MAS”, anunció para hoy a las 10:00 una reunión de directorio en la que se tomarán medidas de presión y expresó su solidaridad “con todos los asambleístas que defienden los dos tercios”. “Hemos llegado a esta medida extrema porque creemos que la democracia está en peligro, que la unidad del país está en riesgo y todos los derechos de los bolivianos están en riesgo de ser violados”, dijo Samuel Doria Medina (UN). Para el masista Carlos Romero, Doria Medina es también culpable de que hoy esté entrando en huelga de hambre, ya que al final de las negociaciones ayudó a polarizar las posiciones. También lamentó la decisión de Podemos de acudir a las regiones y advirtió sobre el peligro de llevar a la Asamblea y al país a una nueva crisis. Desorden La sesión se instaló anoche a las 20:37 para intentar aprobar su sistema de votación en medio de gritos banderas y pancartas que intentaban inclinar la balanza a favor de uno y de otro lado. Durante todo el día de ayer, los jefes de bancada y la directiva intentaron consensuar una sola redacción para evitar que el debate se extienda por días. Al no llegar a un acuerdo, se inscribió una lista de oradores en la que figuran 119 asambleístas, lo que garantiza 19 horas y 50 minutos de discursos. Al no haber en el reglamento transitorio sesiones por tiempo y materia, a la Asamblea le tomaría al menos cuatro sesiones aprobar el artículo 71 de su reglamento: aquel que define cómo se votará la nueva Constitución Política del Estado. Sin embargo, en sesiones con largas listas de oradores, el MAS ya ha impuesto la votación directa, sin dar la palabra a todos los inscritos y la oposición teme que vuelva a imponer su fórmula. Instructivo Durante toda la jornada de ayer el MAS peleó en dos frentes: el interno y el externo. Por un lado intentó convencer a todos los asambleístas elegidos bajo su bandera que su propuesta (ver todos los planteamientos en el recuadro) era la mejor y por otro, advertía a la oposición que se sumara a su planteamiento porque igual lo iban a aprobar. Al final, sólo triunfó en uno de ellos: logró imponer al interior de su bancada una propuesta que, según algunos masistas, llegó por fax desde La Paz y es más confusa que la redactada al interior de la bancada. En el frente externo, nuevamente se quedó sólo con el apoyo del MBL y del orureño Juan Subieta del Mcsfa. El resto de los partidos y agrupaciones, aunque con variaciones se opuso a la propuesta oficialista y se alineó para defender los dos tercios como sistema de votos. Con ello, en lugar de unir al resto de los asambleístas, causó un desbande y generó tres bloques en la oposición. Asambleístas de UN se declaran en huelga La bancada constituyente de Unidad Nacional (UN) decidió anoche declararse en huelga de hambre ante la imposibilidad de hallar un acuerdo sobre la modalidad de votación, un hecho que -en su criterio- podría dar un golpe mortal al proceso de la Asamblea Constituyente. “Para que no matemos a la Asamblea Constituyente y que las decisiones puedan ser de consenso, decisiones por dos tercios. Hemos decidido tomar esta extrema medida porque consideramos que la democracia está en peligro en nuestro país”, afirmó el jefe del UN, Samuel Doria Medina cuando hizo su alocución en el plenario constituyente cerca de las 22:00 de ayer. Doria Medina argumentó sobre la necesidad de respetar la Ley de Convocatoria y la Constitución Política del Estado, además de evitar en la Asamblea el “ajuste de cuentas” o el revanchismo de parte de los partidos, puesto que la nueva Constitución precisa ser redactada con la participación de todas las fuerzas políticas presentes en la Constituyente y no solamente por el Movimiento Al Socialismo (MAS). La decisión de Unidad Nacional provocó distintas reacciones en el plenario de la Constituyente, donde algunos constituyentes del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y Poder Democrático Social (Podemos) no descartaron adherirse a la huelga de hambre en el hemiciclo del Teatro Gran Mariscal. Por su parte, constituyentes de agrupaciones de izquierda criticaron la decisión de UN a la que restaron seriedad e insinuaron que es un simple golpe de efecto.
- Asamblea cumple tres meses sin avances importantes
Se cumplen tres meses de la instalación de la Constituyente, que representan la cuarta parte del tiempo de duración del foro, y ni siquiera se aprobó el Reglamento de Debates. Cuando se buscan responsables de la lentitud, hay acusaciones recíprocas entre las bancadas más grandes, es decir, el MAS y Podemos. Mirtha Jiménez (MAS) sostuvo que “pese a la resistencia de Podemos se aprobó la mayor parte del reglamento”. Aclaró que su partido se ha dedicado a concertar y que la agrupación ciudadana liderada por Jorge Quiroga quedó tratando de imponer su minoría. Gamal Serham (Podemos) dice que ocurrió lo contrario, pues “la Asamblea hubiese podido rendir mejores resultados si el presidente, Evo Morales, y el vicepresidente, Álvaro García Linera, no interferían el acuerdo que se tenía hace un mes”. (LA PRENSA de La Paz)
- Se les agotó la cuarta parte del plazo Demora. La Asamblea Constituyente cumple tres meses sin tener
Los cálculos más pesimistas indicaban que a esta altura la Asamblea Constituyente ya contaría con un reglamento de debates propio, sin embargo, cuando se cumplen tres meses de su instalación (la cuarta parte del plazo dispuesto en la Ley de Convocatoria), a la plenaria del cónclave le queda la decisión más complicada: cómo aprobar el texto constitucional.Cuando se buscan los responsables, hay acusaciones recíprocas entre el Movimiento Al Socialismo y Poder Democrático y Social. Para Mirtha Jiménez (MAS), pese a la resistencia de Podemos se ha aprobado la mayor parte del reglamento y su partido se ha dedicado a concertar todo, al punto que la agrupación ciudadana liderada por Jorge Quiroga se ha quedado sola tratando de imponer su veto de minorías. Desde la acera del frente, Gamal Serhan dice que es al contrario, que la Asamblea hubiese podido rendir mejores resultados si el presidente, Evo Morales, y el vicepresidente, Álvaro García Linera, no hayan interferido el acuerdo que se tenía por el reglamento y el sistema de votación hace un mes y medio. “Se ha demostrado que no tenemos la intención de bloquear a la Asamblea Constituyente y que hemos venido a redactar un texto constitucional. Los retrasos se deben a las desinteligencias en el MAS y a la falta de capacidad en la dirección de la Constituyente”, expresó. Para Ricardo Pol (UN), estos meses han sido muy duros pero no se deben a la intransigencia ni a la negligencia de los asambleístas, sino que no ha existido un proceso pre constituyente. Cuestiona lo hecho por las comisiones que debieron trabajar el tema durante los gobiernos de Carlos Mesa y Eduardo Rodríguez, ya que no construyeron consensos previos y la Repac no tuvo tiempo de hacer mucho. “Eso era importante para ahorrarse tres meses de discusiones anodinas”, dijo. Sin embargo, Pol reconoce que lo que más ha perjudicado al avance de la Asamblea, es el Movimiento Al Socialismo. “Evidentemente Podemos también ha perjudicado, pero el MAS necesita un cambio de actitud para que la asamblea marche”, indicó.Para René Muruchi (AS), los consensos se acabaron cuando el Gobierno comenzó a injerir en las discusiones soberanas del cónclave y echó por tierra los acuerdos de la comisión sistematizadora. Eduardo Yáñez (MNR) reconoce también esta dificultad, pero elogia la labor de aprendizaje en estos tres meses. “Ahora hay que pensar en Bolivia. La idea de hacer un país para todos se está imponiendo y espero que esta semana terminemos el reglamento y podamos entrar a recoger las propuestas de los ciudadanos”, señaló.Para el tercer vicepresidente de la Asamblea, Ricardo Cuevas, si el reglamento se cierra con la decisión de aprobar todo el texto constitucional por dos tercios, la demora habrá valido la pena. Critica al MAS por defenestrar a toda persona que envía a negociar y considera que el partido de Gobierno no es de fiar. “El análisis de los temas que hace el MAS depende mucho de la coyuntura política y cambia de opinión en el camino. Hay que esperar hasta el final para saber qué es lo que realmente piensa”, concluyó. El dos tercios se impone Cuando los asambleístas vuelvan a sentarse en sus curules a las 17:00, habrá sólo un tema esperándoles: el sistema de votación. Hasta el momento, la mayoría de las decisiones de la Asamblea se ha tomado por dos tercios. Incluso los puntos que exigen una votación en el reglamento se ha impuesto el umbral de 170 votos sobre el de 128 salvo en dos aspectos: moción de diferir temáticas para otras sesiones y la posibilidad de alargar las sesiones de seis a nueve horas. El resto (declaración de sesiones en tiempo y materia, suficiente discusión, presupuesto y desafuero), se ha normado por voto de dos tercios de los presentes.Una vez resuelto que las comisiones emitirán informes por mayoría y minoría, existe el consenso en todas las fuerzas que el texto sea aprobado por dos tercios. Sin embargo, el MAS plantea aplicar mayoría absoluta en la etapa de revisión para todo artículo que no tenga oposición de minorías y dos tercios para el texto en grande. Los artículos no consensuados irían a un referéndum. En dicha propuesta coincide Unidad Nacional, pero el resto de las fuerzas lo rechaza. Todo ello deberá quedar dirimido esta semana, salvo que, como lo propone René Muruchi, se difiera este tema hasta marzo o abril y se comience de una vez por todas el trabajo en comisiones. Desde adentro Elogio ¿Qué destacaría como lo mejor de la Asamblea? Mirtha Jiménez / MASCreo que hemos avanzado y casi hemos aprobado el reglamento con muchas dificultades y resistencia de Podemos. Hemos podido encontrar el canal del diálogo. Gamal Serham / PodemosSe está rompiendo el mito de que Podemos es un partido de derecha, se está comenzando a demostrar que es un partido social demócrata. Somos de la tercera vía. Eduardo Yáñez / MNRLo mejor es poder conocer y escuchar a la gente de toda Bolivia. Aquí hay una diversidad que si la podemos aprovechar creo que tendremos un país diferente y mejor. Ricardo Cuevas / Camino al CambioHa mejorado la concertación después de un comienzo muy complicado. El MAS ha aprendido en el camino y gran parte del reglamento ya ha sido consensuado. Ricardo Pol / Unidad NacionalLo mejor fueron los consensos, porque lograron demostrar que el que quiera ir por la irracionalidad e imponer tonterías, no lo va a poder hacer en esta Asamblea. René Muruchi / Alianza SocialLa concertación del inicio para conformar el comité Ad Hoc y la directiva fue lo mejor que sucedió en la Asamblea. También el carácter de originaria restringida que se le dio. Crítica ¿Qué fue lo peor que sucedió en estos 90 días? Mirtha Jiménez / MASLo peor fue la violencia de la noche del 31 de agosto y la madrugada del 1 de septiembre, cuando cayó Román Loayza al foso y entró en coma. Gamal Serham / PodemosSin duda que lo peor que sucedió en la Asamblea Constituyente fue la caída de Román Loayza, durante la madrugada del 1 de septiembre Eduardo Yáñez / MNRCreo que hay muchos partidos y ciudadanos que están en la Asamblea anteponiendo sus intereses políticos y personales antes que los nacionales. Ricardo Cuevas / Camino al CambioLo peor es el intento del MAS de imponer su visión sobre todas las cosas, así como la intromisión de los poderes constituidos en muchas oportunidades. Ricardo Pol / Unidad NacionalLo peor fueron los insultos y la mala imagen proyectada al país por la asamblea durante los primeros días de instalación. René Muruchi / Alianza SocialLa injerencia del poder constituido sobre la Asamblea ha dado lugar a que pierda su soberanía e independencia. La Constituyente debe busca su legitimidad. Autocrítica ¿Qué queda por mejorar dentro su fuerza política? Mirtha Jiménez / MASLa poca experiencia de nuestra bancada en estas cosas, que ha hecho que en algunas situaciones nos dejemos acorralar por la guerra sucia y los chantajes de Podemos. Gamal Serham / PodemosCreo que nuestro principal error es no haber sido capaces de compartir nuestra visión de país con el resto de la Asamblea Constituyente. Eduardo Yáñez / MNRComo MNR, lamentablemente no nos bajan la carga del pasado y mucha gente no cree que podemos ser un factor de cambio ni que queremos construir un nuevo país. Ricardo Cuevas / Camino al CambioNo haber logrado concertar mejor con toda la oposición y haber logrado una vía de comunicación más rápida entre todos. El MAS lo aprovechó para ganar espacios. Ricardo Pol / Unidad NacionalCreo que nuestro mayor error fue no haber coordinado algunas decisiones lo suficiente, al interior de la bancada de Unidad Nacional. René Muruchi / Alianza SocialFuimos parte del Bloque Alternativo Popular, pero a su interior hay muchos intereses y no se valora el enriquecimiento político e ideológico.
